Cultura

INAH recupera escultura tarasca en Michoacán

El Centro INAH Michoacán aseguró el Hombre-coyote es una pieza arqueológica hallada en el municipio de Tacámbaro perteneciente a la cultura tarasca

Una escultura tarasca que representa a un hombre-coyote a escala natural, posado sobre un tipo de trono fue recuperada por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

Esta pieza se descubrió hace tres décadas, durante trabajos de drenaje en el municipio de Tacámbaro, área donde se asentó entre 1400 y 1521 de nuestra era, una de las principales ciudades del señorío tarasco.

Elaborada en basalto, mide un metro ocho centímetros de altura y 45 de ancho, desde su hallazgo esta pieza estuvo en posesión de un particular.

En conferencia de prensa, Marco Antonio Rodríguez Espinosa, director del centro INAH Michoacán, informó que especialistas realizarán un dictamen del estado de conservación de la pieza, ya que presenta fracturas y faltantes.

De acuerdo con el investigador del INAH José Luis Punzo, quien dirige el proyecto de investigación en el municipio desde 2016, el hombre-coyote está hecho de basalto y mide 1.08 metros de altura por 45 cm de ancho, de factura uacúsecha, parte del señorío tarasco.

El hombre-coyote se encontraba en un domicilio privado y la familia no contaban con concesión de uso, trámite necesario para la custodia de acuerdo a la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos. De este modo el jefe del Departamento Jurídico de la representación estatal del INAH hizo la gestión necesaria para la recuperación de la pieza tarasca.

El área del Departamento Jurídico del Instituto tuvo que presentar una denuncia penal ante la Fiscalía General de la República, ya que la posesión sin el permiso de concesión de uso de la pieza puede ser tomada como un delito.

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