Reportajes especiales

Barras bravas o grupos de animación ¿Problema de violencia en el fútbol mexicano?

Especialistas consideran que las sanciones que se determinan en la Liga MX no son suficientes, por lo que se debe garantizar un protocolo de seguridad

El fútbol mexicano acaparó los reflectores de la prensa internacional en los últimos días; sin embargo, no fue por el desarrollo del deporte, sino por la violencia que se registró durante el partido entre Querétaro y Atlas, en donde oficialmente 26 personas resultaron heridas.

Pero, ante este acontecimiento necesitamos entender qué son las llamadas “barras bravas” o “grupos de animación”, cómo funcionan y qué protocolos de seguridad tienen tanto clubes como autoridades federales.

Andrea Saint Martin, autora de la tesis de maestría por el CIDE “Del estadio a las calles: la violencia de las barras bravas en el fútbol mexicano”, actualmente editora en Business Insider México, explicó a Once Noticias que una barra brava es un grupo de personas que por lo general sienten una afición por un grupo o club deportivo, se reúnen y monopolizan espacios para crear porras o apoyo al equipo en cuestión.

“Su finalidad es apoyar al club, la relación interna que hay entre ellos es muy cercana, se generan vínculos íntimos, por lo que producen lealtades. Hay jerarquías, en la primera línea está el líder, quien siempre está rodeado de personas cercanas a él, en la segunda hay personas no tan cercanas al líder pero que están bajo su mando, se encargan de los cánticos y los instrumentos musicales, son ‘el color’, en la tercera son integrantes que se dividieron por barrios, tienen sus propios líderes pero pertenecen a la misma barra”.

La especialista explicó que en las barras hay una cultura del “aguante” donde hay un envanecimiento de la masculinidad, es decir, defender el “orgullo” del club o la barra, es una demostración de fuerza y mostrar la grandeza de su grupo. Lo que puede provocar enfrentamientos violentos.

Muchas veces no es algo homogéneo, las mismas barras bravas tienen peleas internas por el liderazgo, por lo que la lealtad puede ser vital pero también muy frágil.

“En 1996 Andres Fassi, entonces presidente del Pachuca, trajo las barras bravas a México con la idea de darle más ‘color’ al fútbol mexicano, en una apuesta mercadológica, a fin y al cabo son aficionados que usan la identidad del equipo”, destacó Saint Martin.

La Ultra Tuza fue la primera barra mexicana, posteriormente surgieron en otros clubes La Rebel, La Perra Brava, Ritual del Caos, entre otras.

Los primeros antecedentes de violencia se dieron en la temporada Invierno 2000, Andrea comentó que la intención de los equipos nunca fue traer violencia, pero hay factores como el fanatismo, la venta libre de alcohol, el consumo de drogas por lo que es relativamente sencillo que existan conflictos, el problema es que pueden convertirse en peleas multitudinarias.

La experta considera que los clubes comenzaron a distanciarse de las barras tras la aparición de la violencia, al menos públicamente buscan desligarse de estos grupos, incluso la Liga MX no admite el término “barra brava”, les llaman “grupos de animación”.

¿Qué es Estadio Seguro?

Durante el gobierno de Miguel Ángel Mancera, en Ciudad de México, se presentó el manual del protocolo, que es una alianza entre Liga MX, Federación Mexicana de Fútbol y autoridades públicas, con éste se genera una normativa sobre las acciones para garantizar la seguridad de todas las personas.

El responsable absoluto del protocolo debe ser el club, es por eso que las sanciones van sobre el equipo.

Tiene un apartado para grupos de animación. Se señala que el objetivo es que las barras no se encuentren en ningún momento, por lo que la policía debe escoltar a la barra visitante desde su arribo hasta su partida.

Dependiendo del riesgo del partido se determina el número de policías y seguridad privada, la barra visitante debe salir primero, después la local, este tipo de rigurosidad se da en juegos de grande rivalidad.

“En Querétaro demeritaron el riesgo del partido, desde los elementos que se otorgaron se vio la negligencia, sólo 600, en partidos como Pumas vs América hay hasta 2000 elementos de seguridad, acá hay una responsabilidad compartida entre autoridades locales, el Club Querétaro y los líderes de la barra. La seguridad privada fue insuficiente, es por eso que ha quedado vetada de eventos masivos en el estado”, agregó la especialista Andrea Saint Martin.

Saint Martin señaló que las sanciones o medidas que la Liga MX determinó son las mismas en cada conflicto, “prohibir las barras temporalmente no es suficiente”; por ejemplo, la credencialización de los barristas viene estipulado en Estadio Seguro, pero es algo que no se ha hecho.

“La liga debe entender el problema de la violencia, para solucionarlo se debe trabajar en conjunto con las barras, negarlas o suspenderlas no es ninguna solución porque a fin y al cabo no les puedes discriminar si pagan su boleto y tienen buen comportamiento”, externó.

¿Por qué se genera la violencia?

La socióloga Carolina Espinosa Luna, autora del artículo académico “Cinco premisas sociológicas sobre la violencia”, platicó con Once Noticias para analizar la violencia, su función social y la cohesión social que se crea a partir de ella.

La académica señala que la violencia es parte de la condición social, no es algo que se pueda erradicar, pero sí se puede reducir su intensidad y frecuencia.

“El conflicto se regula mediante dos elementos: la inclusión de terceros (los policías del estadio y la seguridad privada) y la restricción de medios (la prohibición de ingresar objetos como botellas, cinturones, palos, navajas, armas) Cuando esos criterios fallan, como se pudo observar en Querétaro, la violencia estalla”, explicó la socióloga.

Esta violencia genera efectos sociales: cohesiona socialmente la opinión pública en contra de los hechos de violencia, moviliza sentimientos de indignación y reclamos de justicia, es decir, hay un descontento generalizado ante la violencia.

“Al interior de las barras quizá puedas observar la función de la violencia en la generación de roles y expectativas de comportamiento ¿Quién es el más fuerte? ¿Quién aguanta más? ¿Quién goza de mayor reconocimiento por sus actos de violencia? La violencia al interior de las barras -lo planteo como hipótesis- acaso sirva como criterio de reconocimiento social: el más fuerte, valiente, agresivo. Eso lo puedes observar en las fotos en donde pisan los cuerpos y levantan los brazos en señal de triunfo”.

La violencia es un criterio de poder y de reconocimiento social al interior de las barras, por lo que, abundó, deben existir esfuerzos para “crear orden a partir del caos”, así prevenir acontecimientos como el que se vivió el pasado 5 de marzo, en el estadio La Corregidora.

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